La Cueva donde generación tras generación han vivido de una u otra forma la experiencia del vino, fue restaurada a finales del 2021 para transformarse en un nuevo espacio enogastronómico, donde los sentidos y sensaciones generan una verdadera Experiencia de Baco.
Arquitectónicamente se ha respetado la planta original de la cueva origen, adaptandola para poder almacenar y cuidar nuestros vinos como auténticas obras de arte.
Cuenta con varias habitaciones, con diversas finalidades entre las que destacamos el almacenaje de nuestras barricas, vigiladas por la imponente figura del Dios del vino, Baco. Así como nuestra sala de crianza reductiva, en donde en el más profundo de los silencios, nuestros vinos evolucionan a una temperatura constante de 16ºC durante los 365 días del año.
La sala de presentación y catas de nuestros vinos, es nuestra estancia secreta… allí cuentan que, lo que pasa en esa sala… se queda en esa sala.

